domingo, 21 de septiembre de 2008

HABLAR




Hablar
es otra cosa.
Es cambiar
tu palabra
por la mía.
Tejer un mundo
diferente.
Crear un espacio,
juntar palabras
como labios
y comenzar.
Seguir andando...

José ASENJO SEDANO/ 2005

LA LÁGRIMA DE UNA CARMELITA MUERTA

Existen sucesos bellísimos de la vida de Teresa de Lisieux, como aquel en que, en la noche, cuando el monasterio dormía, salió de su celda y se fue al coro donde yacía muerta una carmelita anciana, su santa amiga, a la que robó una lágrima de su mejilla. Yo le he dedicado este breve poema:

TERESA

La rosa es blanca
y el alba rosa.
Repica la campana
del monasterio.
Murió la santa
y aroma el aire.
Tiene una lágrima
en la mejilla.
Noche callada.
En el silencio,
viene Teresa
y se la guarda...

José ASENJO SEDANO, 2005

A UN LEGO MUERTO/ ALMERÍA 2006





Lo veía corriendo las calles de Almería con su sonrisa de lego bueno, anciano, pero casi un niño. Pertenecía a la Orden de Santo Domingo, a la iglesia de la Virgen del Mar. Se fue al cielo, no cabe duda. Yo lo vi muerto y no estaba muerto, estaba dormido. Le escribí estos versos:






A UN LEGO MUERTO


He visto tus manos
como rosas
entrelazadas.



Dos manos blancas
de pura nieve.
¿Qué historias guardan
esas manos
sobre la sábana
donde la luna
clara amanece?



Duermen tus manos
un dulce sueño.
Vendrá la luz
y volarán...

¡Ya vuelan
sobre las aguas!
Dios las espera...



SI YO ME MUERO

Si yome muero,
¿adónde iré?
Iré a tu encuentro
Señor, lo sé.
Pasaré las nubes,
subiré a tu pecho
y beberé
el agua limpia
de tu costado.
Si yo me muero,
¿adónde iré?
Iré a tu encuentro,
Señor, lo sé...

VOLAR

Volaré
hasta alcanzar
el blanco sol.
Ser la saeta
del cazador
que rauda sube
por el espacio...
¡Llegar a Dios,
dar en el blanco!







José ASENJO SEDANO/2006

POETA ANTONIO MIRA DE AMESCUA, SIGLO XVII


Del ciclo Lope de Vega, el poeta y dramatugo Don Antonio Mira de Amescua nació en Guadix (Granada). Fue arcediano de su catedral donde, a su muerte, fue enterrado, perdiéndose sus restos en la locura de la guerra civil. Poeta de los siglos XVI y XVII, dejó una importante obra literaria, poesía y comedias.

Poema suyo, religioso, es este que ofrecemos a nuestros lectores y que continuaremos en próximas entregas:



CONOZCO, SEÑOR DIVINO...



Conozco, Señor divino,
que a mi tosca lengua faltan
himnos con que engrandeceros,
con que os alabe palabras,
con que os regale ternezas,
conque os enamore gracias,
con que os agrade suspiros,
pero recibid mis ansias,
no desprecieis mis deseos,
que si aquestos tienen paga
en vuestra sacra presencia,
los que están en mis entrañas
son grandes, bien reconozco
que de mis culpas la carga
muchos infiernos merece
y es digna de eternas llamas.
Pero no, Señor inmenso,
que bien se que a quien os llama,
aun que más pecador sea,
no le negáis vuestra gracia.



(De "La Mesonera del Cielo", Jornada II).

jueves, 18 de septiembre de 2008

"ARTE MENOR", POEMAS, 1981







HABÍA UNA ROSA EN LA VENTANA

Ha llovido
y la rosa
se ha cubierto
de cristales.

AMOR DESPUÉS DE LA LLUVIA

Huele la tierra
como los cuerpos
cuando se mueren.
Todo está triste
bajo la seda
de los paraguas.
¡Cuanto silencio
entre las cosas
que nos decimos!

Llueve en la noche
sobre los campos

y cada gota
es una huella
que se estremece
cuando la siento
junto a mis labios.

PUESTA DE SOL

Anochece sobre el mar
y fría la mar se incendia.
¡Cuanta sangre en el agua!


Que despacio
va la nube
sobre el mar.
Es un ascua
que se apaga.


¡Qué silencio!

ERA DE NIEVE...


Era de nieve.
El mar era de nieve.
De nieve pura
y callada.


OTOÑO

Pájaros
y pájaros
pasan
volando,
volando,


volando
hacia el mar...

LA LUNA RIELA SOBRE EL MAR

La luna
es redonda
y está muerta.

La luna
tiene sangre


azul.

La luna,
¿dónde está
la luna?

MI PALABRA...


Mi palabra
es mi recuerdo.

Todo tan lejano,
tan infinito,
tan sin término...

José ASENJO SEDANO

(Poemas del libro ARTE MENOR, colec. Genil, Granada 1981)

martes, 16 de septiembre de 2008

NIEVE REPENTINA (Poema)


Nieve repentina.

Ha nevado
y la tierra
se ha cubierto
de pequeñas
flores blancas
que relucen
con el sol.
Se han helado
los almendros.

José Asenjo Sedano (1981,"Arte Menor", Colec.Genil, Granada)
(Publicado diversas publicaciones poéticas)

viernes, 5 de septiembre de 2008

LA CATEDRAL DE GUADIX (MAGNA SPLENDORE)











Publicamos el siguiente comentario del escritor e historiador Carlos Asenjo Sedano, referido a la importante publicación sobre la Catedral de Guadix, magna splendore:



PUBLICADO por Mouliaá Map SL, ha salido recientemente a la calle una fastuosa edición sobre la catedral de Guadix, en la que no se sabe qué elogiar más, si las ilustraciones fotográficas debidas a la cámara de Juan Manuel García Sánchez, o el conjunto de textos monográficos sobre los distintos aspectos de esa fábrica catedralicia, debidos a eminentes profesores, especialistas en arte, de las Universidades de Granada, Málaga, Jaén, Murcia, Valladolid, precedidos de un prólogo de C. Asenjo Sedano, primer historiador de este templo. Son tales los doctores Agüera Ros, Baño Martínez, Fajardo Ruiz, Galera Andreu, Ibáñez Sánchez, Lázaro Damas, León Coloma, Martínez Medina, Pérez López. Pérez Mancilla, Pérez Sánchez, Ramallo Asensio, Rivas Carmona, Uliarte Vázquez y Zalama Rodríguez.La obra, de carácter monumental en su formato y edición de gran lujo, examina todas las vicisitudes de esta catedral, y aún las del obispado en que ese templo se inserta, al tiempo que estudia desde el punto de vista erudito y crítico, no sólo los aspectos referentes al desarrollo de su fábrica, sino también los otros aspectos contenidos en un templo de




estas características, es decir, su contenido en imaginería, pintura, orfebrería, carpintería, iconografía, música, documentación, bibliografía, planimetría, etc, con profusión de imágenes, antiguas y modernas, que logran hacer del extenso contenido de la obra un verdadero manantial gráfico de toda su riqueza, hasta hoy buena parte de ella inédita por incapacidad técnica de alcanzar la visión humana los rincones curiosos y subyugantes que sí ha sido posible alcanzar al fotógrafo, un auténtico artista de la imagen.LA catedral de Guadix, una de las de ese último ciclo correspondiente a la conquista del reino nazarí de Granada, -Granada, Málaga, Almería, Jaén y Guadix-, asentadas, generalmente, sobre el solar de las precedentes mezquitas aljamas musulmanas, que a su vez se alzaron sobre los vestigios y las fábricas de las últimas iglesias mayores hispanogodas dedicadas al culto de Santa María, la catedral de Guadix, como su obispado, tiene la característica de ser la única sede catedralicia sita en una no capital de provincia en toda Andalucía, consecuencia de la creación antiquísima de esta Sede episcopal ya en los tiempos apostólicos, por lo que entre sus piedras y vicisitudes se encierra una parte muy importante de la misma historia del cristianismo peninsular.PERO, consecuente con su asentamiento en una ciudad mediana, y no ser capitalidad de provincia, la atención que hasta hoy ha merecido a los historiadores y críticos de arte, ha sido muy marginal, hasta el punto de no conocerse la mayor parte de su desarrollo arquitectónico hasta época muy reciente. Y mucho menos se han analizado críticamente todas las manifestaciones artísticas, valorándose el conjunto de su fábrica, y su contenido, desde distintos puntos de vista, como ahora se hace en este Libro, por lo que su gran riqueza, en todo los aspectos, ha permanecido desconocida e infravalorada. A lo que hay que sumar el gran destrozo padecido en la pasada guerra civil, con la desaparición de prácticamente todos sus tesoros de imaginería, pintura, orfebrería, códices, ediciones príncipe, incunables, bulas, etc.Y eso y a pesar de que la Catedral de Guadix, -ya Magna Splendore- es una auténtica joya de la arquitectura sagrada española, que logra alzarse desde un tardío gótico decadente, a punto de extinguirse, a la plenitud del Renacimiento acaudillado por Diego de Siloé -las Águilas del Renacimiento- y los maestros de su círculo asentados en torno a la catedral granadina y los otros templos capitalinos, pero que aún nos dejarán un resquicio para asomarnos a la arquitectura musulmana de las mezquitas almohades. Y que por las premuras económicas de aquellos tiempos, y la merma de rentas que supuso la rebelión y expulsión de los moriscos de estos reinos, alargará su construcción en el tiempo casi hasta la misma Guerra de la Independencia de 1808, dando lugar a que, en las sucesivas etapas de su construcción, se pase de aquel Renacimiento al siguiente Barroco y hasta el Neoclásico y el Rococó de su fachada, en un alarde de dominio técnico que hará de esas transiciones y amarramientos, un verdadero ejercicio de maestría técnica, especialmente, en lo que supone el difícil ejercicio de articular y montar bóvedas catedralicias, como


en el otro difícil ejercicio de hacerlo con suma pulcritud artística, y en donde los maestros Blas Antonio Delgado, Vicente Acero y Gaspar Cayón darán muestras de su pericia indiscutible.UNA catedral que así, en ese desarrollo tan dilatado en el tiempo, encierra un auténtico tratado de arquitectura, desde los Reyes Católicos hasta Carlos IV, y de cuyas enseñanzas serán discípulas aprovechadas las catedrales de Cádiz y las otras de La Habana o el Sagrario de la catedral mexicana, debido a Lorenzo Rodríguez, el alumno aventajado de la lección guadijeña, con Torcuato Cayón, el magnífico dibujante del templo gaditano.En definitiva, un libro cargado de excelencias gráficas y eruditas, debido a la editorial Mouliaá AP, y, obviamente, al patrocinio del obispado de Guadix y su titular, don Juan García Santacruz Ortiz, y su cabildo catedralicio, sin olvidar la gestión de esa obra magna a cargo de los eficientes sacerdotes don Andrés Porcel y don Antonio Fajardo, los auténticos artífices de este proyecto y de su feliz alumbramiento.




Carlos ASENJO SEDANO




(Publicado en IDEAL, de Granada, el 5 de septiembre de 2008)